La entrega, la profesionalidad y el trabajo bien hecho se merecen un homenaje. Y más cuando esa calidad se ha demostrado día a día durante una larga trayectoria profesional. El Colegio, cumpliendo con la tradición, entregó la víspera del Día de Santa Teresa los Botones de Oro y de Plata a los letrados que cumplen 50 y 25 años de profesión dedicados a la Abogacía. En esta ocasión, cincuenta abogados y un miembro de la plantilla de la corporación se llevaron a casa las insignias que conmemoran sus bodas de oro y plata ‘casados’ con la profesión.
El colegiado Fernando Mir Gómez protagonizó el momento más emotivo de la ceremonia al recoger, después de medio siglo de dedicación a la justicia, uno de los Botones de Oro concedidos por la institución de manos de su hijo, el diputado noveno de la Junta de Gobierno, Antonio Mir. Además, la corporación hizo entrega a José Sánchez García del Botón de Oro que no pudo recoger en la ceremonia del año 2007. Y aunque no pudo asistir al acto de entrega, el Colegio también concedió otra distinción de oro al colegiado José Luis Aguilera Ruiz.
La entrega de las insignias de la institución es el acto central del Día de Santa Teresa, pero no el único. Por la mañana, el Colegio asistió a la función religiosa en honor de la patrona de la abogacía en la Iglesia de las Carmelitas Descalzas, en la que los asistentes pudieron disfrutar de la actuación del coro colegial. Además, para poner el broche de oro a los festejos, el Colegio celebró su tradicional almuerzo de confraternidad en el Hotel Alhambra Palace, donde se entregaron los trofeos de los torneos deportivos y los obsequios cedidos por los patrocinadores.
La comida en el Palace cerró dos completas semanas de actividades. El pistoletazo de salida a los eventos oficiales se dio el jueves 13 en el Palacio de los Córdova, donde se celebró un encuentro con los ex miembros de la Junta de Gobierno y una recepción de autoridades políticas, judiciales y sociales, que quisieron compartir los días grandes de la abogacía granadina con el Colegio de Abogados.
El colegiado Fernando Mir recogió uno de los Botones de Oro.